Tour vinícola

Italia: Tierra de Vinos

Sus cientos de viñedos la convierten en el mayor productor de esta tradicional bebida y en un paso obligado para los que desean conocer sus variedades y elaboración.


Años después, los romanos se obsesionaron con el proceso de elaboración de esta bebida. Lo mejoraron y descubrieron que adaptando la uva a un determinado clima se obtienen mejores cosechas; y que cuánto más antiguo el vino, mejor.

En la actualidad, Italia ostenta los títulos del productor más grande del mundo y del país con mayor índice de consumo por habitantes (135 litros al año). Hasta setiembre del 2015, se cosecharon en esta parte de Europa 48.8 millones de hectolitros —cada uno equivalente a cien litros—, que representan un crecimiento del 13% de su producción, superando así a potencias vinícolas como España, Francia, Alemania y Portugal.

Este logro fue posible gracias a sus 900,000 viñedos registrados en casi la totalidad de sus territorios, donde la actividad vinícola forma parte de la vida diaria de la población y de la cultura del país.

Todos al Norte

En la región de Piamonte (al noreste de Italia), por ejemplo, los viñedos representan la sexta parte de la superficie total. Situada entre el río Po y las montañas de la Liguria, esta región presenta vinos únicos, elaborados con cepas autóctonas.

Su uva principal —para muchos la mejor del país— es la Nebbiolo, que genera preparados complejos y estructurados, de color rubí intenso y notas de moras, ciruelas y cerezas. Esta variedad tinta produce, además, los reconocidos vinos Barolo y Barbaresco. En Piamonte también destacan las uvas Dolcetto, de baja acidez, y la Barbera, una de las especies más plantadas en Italia, que genera vinos secos con aromas a frutos rojos.

Pese a ser la región vitícola más pequeña, el Valle de Aosta de Liguria destaca por la variedad de su uva y la calidad y autenticidad de sabores de sus vinos. El lugar se extiende alrededor del Golfo de Génova, cerca del mar Mediterráneo, y produce bebidas a pequeña escala.

Calidad e Historia

La tercera región en producción es Véneto, conocida por sus populares vinos tintos Valpolicella y Bardolino —ambos elaborados con las uvas Corvina, Rondinella y Molinara—, y el blanco Soave, preparado con la cepa Gargánega y Trebianno. A esta lista se suman los espumosos preparados locales, que han conquistado una parte importante del mercado por su sabor y su perfume ligeramente aromático.

El recorrido por las vinícolas incluye un paseo por Lombardía, una de las regiones más extensas en la que se desarrolla esta actividad: 30,000 hectáreas de viñedos dispersas en sus 24,000 km² de territorio. Esta zona bien distantes entre sí y tienen características diferentes.

La región, ubicada entre el lago Mayor y el de Garda, es conocida por sus vinos espumosos elaborados en las localidades de Oltrepò Pavese y Friacorta. Aquí también se producen tintos Valtellina y Trebbiano di Lugana, y una gran variedad de blancos.

Más al norte se encuentra la región montañosa de Trentino Alto Adige, conformada por las provincias de Trento y Bolzano. Si bien solo el 15% de su suelo es cultivable, comprende una de las áreas más importantes para los vinos blancos aromáticos, que han logrado fama internacional.

Símbolo del Vino

Al centro de Italia —cerca de Florencia y al norte de Roma— se encuentra la Toscana, mundialmente conocida por los vinos Chianti. En este lugar —donde se priorizó la producción de calidad— se le dio un impulso innovador a la actividad vitícola, tradición que ha tenido continuidad y que ha servido de inspiración a las demás localidades.

El Chianti, símbolo del vino italiano, es elaborado con las uvas Sangiovese, Canaiolo, Trebbiano y Malvasía. Pero existen otros tipos que también destacan en la región; como el Brunello de Montalcino, elaborado con una cepa del mismo nombre. Tras su preparación, deberá pasar obligatoriamente tres años en vasijas de roble y empezar su venta a los cinco años.

En Toscana también encontramos el Nobile di Montepulciano, producido cerca de Siena. Esta clase de vino es ligeramente amargo y necesita dos años de envejecimiento antes de adquirir firmeza.

Otra región infaltable en todo tour vinícola es la Emilia Romagna: 70,000 hectáreas de viñedos, donde se producen siete millones de hectolitros al año. El vino local que goza de renombre internacional es el Lambrusco, normalmente tinto, aunque también se puede elaborar en blanco o rosado.

Los aficionados al vino tienen claro que Italia es un destino obligatorio para degustar lo mejor de esta bebida tradicional y conocer de cerca su historia, su minucioso proceso de elaboración y todo su encanto.