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Panorama Hotelero

Avances y retos del sector de la hospitalidad en Perú, uno de los rubros con mucho potencial y empresas con ganas de invertir.


De acuerdo a la legislación peruana, en Lima, capital del país, solo pueden tener casinos o salas de juegos los hoteles de tres, cuatro y cinco estrellas —categorías conocidas como midscale (turistas), upscale (hombres de negocios) y luxury (de lujo)—; mientras que en provincias, las dos últimas clasificaciones.

Tendencias del Rubro

El informe, actualizado y presentado a inicios de diciembre, revela que este año abrieron sus puertas siete hoteles: cuatro de ellos en Lima, y los demás en Cusco (dos) y Pucallpa (uno). Tres proyectos menos respecto al año pasado. Según Gianfranco Aliaga, director de la consultora Hotel & Tourism Advisors, estos indicadores no representan un retraso, pero sí una desaceleración. De acuerdo con las cifras presentadas, entre los años 2014 y 2015, Perú ha registrado un crecimiento promedio histórico de 7.3% de hoteles de tres a cinco estrellas. La ocupación va por buen camino, pues ha permanecido desde 2012 en un 70% de promedio.

También hubo un incremento en los precios de los hoteles, gracias a que el país se ha convertido en sede de grandes eventos en los últimos años. Según el director de la consultora, las tarifas comenzaron a subir, de 442 soles (131 dólares) en 2014 a 498 soles (147.63 dólares), este año.

Estableciendo Contactos

“En diciembre (de 2014, cuando se realizó la COP20), la tarifa promedio en Lima, que era de 442 soles, se incrementó a 700 soles (207.51 dólares). Y en la conferencia del Banco Mundial, en octubre (de 2015), la media pasó esa cantidad”, explicó Aliaga. Hubo casos en que los precios subieron a 1,000 soles (296.78 dólares).

“La ocupación respecto a 2014, si bien ha caído un poco (cinco puntos porcentuales aproximadamente), ha sido compensada por el gran incremento en las tarifas, que ha hecho que el nivel de ventas del sector hotelero resulte mucho mayor”, sostuvo el especialista.

Posibilidades de Crecer

Hay cadenas internacionales que han expresado su interés en invertir en Perú, a través de los medios de comunicación. Según Aliaga, entre sesenta a setenta empresas desean desarrollar proyectos de tres y cuatros estrellas, que son más fáciles de construir.


¿La razón? Perú cuenta con los estándares más altos en ocupación y tarifas (2.5%) en comparación con otros países de Sudamérica, como Argentina, Colombia y Ecuador. También destaca por su estabilidad económica y su riqueza en atractivos turísticos.


Aunque más por sus paisajes, el país es visto como un destino corporativo, pues cerca del 80% de extranjeros que llegan al país son hombres de negocios y, de aquí a tres años, será sede de eventos internacionales. En una entrevista previa a CASINO, Tibisay Monsalve, gerente general de la SHP, contó que en la última edición de la Conferencia de Inversionistas de Hoteles y Turismo de Sudamérica (SAHIC), realizada en setiembre de este año, llegaron varios empresarios interesados en comprar terrenos.

Trabas Burocráticas

Entonces, ¿por qué no hay más proyectos? De hecho, los siete que se inauguraron este año debieron abrir sus puertas en 2014.

“Las trabas (burocráticas) van por todos lados: desde obtener la licencia de construcción, durante la construcción y hasta obtener la licencia de operación”, explicó la gerenta de la SHP.

La lentitud de los trámites y procesos varía de acuerdo a cada región y a cada gobierno local. Según Monsalve, construir un hotel puede demorar como mínimo cuatro años: dos para conseguir las licencias y los demás para construirlo. “Solo en Cusco se logró identificar que se necesitan 2,080 días para conseguir una licencia de construcción”, explicó la representante de la SHP. El tiempo avanza y con él, los montos en inversión proyectados a concluirse en un determinado año.

A este problema se suma la falta de conectividad —carreteras, vías ferroviarias, terminales marinos y aeropuertos— en varias partes del país, la inseguridad ciudadana y el poco trabajo de los atractivos como productos turísticos: falta de servicios higiénicos cercanos, estacionamientos de buses, cafeterías y puestos de atención, entre otros.

Aliaga comentó que existen otras razones, como retrasos estratégicos, de financiamiento y de marca.

Apoyo del Gobierno

Los representantes de la SHP informaron que han recibido ayuda de parte del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo en anteriores oportunidades. Por el momento, solo hay un proyecto de ley que pondrá en funcionamiento la Ventanilla Única de Turismo, un mecanismo con el que se pretende informar a los inversionistas en qué etapa del proceso burocrático para la obtención de una licencia de construcción se encuentran sus documentos. Aquella iniciativa, que pretende ahorrarles el trabajo de seguir la documentación de una oficina municipal a otra, aún no ha sido reglamentada.

La nueva preocupación del rubro hotelero gira en torno a los requerimientos de habitaciones del próximo Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico. En este evento se necesitarán espacios dentro de los aeropuertos para albergar a los aviones privados de los representantes de 21 gobiernos, y también hoteles con varias suites presidenciales.

El país no cuenta con este tipo de habitaciones. De hecho, algunos establecimientos tuvieron que adaptar sus espacios para armar unos cuantos en anteriores oportunidades. Aun con estas complicaciones, varios hoteles peruanos, al igual que la gastronomía, destacan en el mundo por ser buenos y brindar servicios de calidad.

Para Joe Koechlin, presidente de la SHP, la única solución a toda esta problemática viene del Estado: “¿Cómo se levantó Costa Rica? Fue decisión política. El presidente de la República se reunía cada mes con sus ministros solo para ver el desarrollo del turismo. Y al final de las reuniones mensuales, agrupaba al sector privado con el estamento más alto del Estado”.

Se espera que el próximo año inicien operaciones trece hoteles: cinco en Lima, dos en Cusco, uno en Trujillo y otro en la selva; siempre y cuando no se presenten más inconvenientes.